¿Quién recuerda la cancioncita...?
Mi escuelita, mi escuelita, yo la quiero con amor. Porque en ella, porque en ella, es que aprendo la lección.
O la versión alterna:
Mi escuelita, mi escuelita, yo le pongo dinamita. Pa que explote, pa que explote como una salchicha frita.
Este sábado me regreso a la escuelita. Ya tengo la libreta y el lapicero listos. Voy a estudiar Técnica de Uñas. Aprenderé a hacer manicura, pedicura y claro, a hacer uñas acrílicas, de gelatina, de resina... en fin, todas las formas actuales de hacer uñas. El curso dura 16 semanas, o sea, que me toca madrugar 16 sábados. Siempre me ha gustado eso de las uñas, de hecho, antes lo hacía a mis familiares y amigas (que valientes ellas que se dejaban). Y bueno, espero que una vez termine el curso y comienze a trabajar en algún salón de belleza, esto me ayude a pagar mis estudios universitarios. Si, me matriculé también en la Universidad del Turabo para continuar los estudios que dejé abandonados hace cuatro años. El semestre universitario comienza en agosto y estaré continuando con la carrera de Trabajo Social.
Espero tener muchos clientes, porque pensandolo bien, cada persona tiene veinte uñas, las traemos de fábrica, hay que mantenerlas bonitas.
22.5.08
Mi Escuelita
18.5.08
LA LLORONA
Estoy hecha una llorona, cualquier tontera me hace llorar. Y no es solo de tristeza, sinó que las cosas bonitas o felices también. Yo no era así antes. ¿Será que por fin me estoy convirtiendo en una persona sensible? Antes siempre me concideré una insensible ante ciertas situaciones. Hace dos dias lloré porque de repente, a media noche, me sentí sola. Ayer lloré al ver un comercial en la tele sobre los niños hambrientos en Africa. Hoy lloré al ver un grupo de jóvenes dandole cariño a unos ancianitos a los que a simple vista se les veía que carecían amor y comprensión. Menos mal que las lágrimas no se acaban... las voy a necesitar para la boda de Rocío.
el modo de expresar las cosas
que no pueden decirse con palabras.
Concepción Arenal
13.5.08
EL DIA DE HOY
Que conste:
Siempre lo he dicho, y lo reitero: AMO MI PAIS.
Antes escribí un post sobre LA PATRIA, y otro sobre los CARROS DEFECTUOSOS, en ambos expresé cosas sobre mi pais que me revuelcan la bilis y me provocan úlseras. Soy la madre orgullosa que ama a su hijo a pesar de ser un malcriado.
Ayer a media mañana me disponía a llevar a mi madre al laboratorio a recoger unos resultados de unos exámenes que se realizó. No logramos salir ni del patio de la casa ya que mi carro tenía una goma (llanta o neumático... o como diría Mario "simplemente rueda") vacía. En la tarde un amigo me hizo el favor de cambiar la goma y poner la de repuesta, que dicho sea de paso, también estaba medio vacía.
Hoy en la mañana salí a resolver lo de la goma y hacer otras diligencias. Llevé el carro a la gomera más cercana solo para que me dijeran que la goma no tenía remedio, estaba rota en varias partes y tenía tremendo huevo (chichón). No me quedó más remedio que partir hacia Humacao, ciudad a unos 15 minutos de donde vivo, a encontrarme con mi padre y llevar el carro a instalarle una goma nueva. Las cosas que me sucedieron en el corto viaje a Humacao fueron las que me provocaron escribir este post.
Traté de irme por la vía antigua, por la orilla de la playa, porque sabía que dado el estado de la goma de repuesto no podía manejar a más de 45 o 50 millas por hora, pero esa vía estaba cerrada ya que aparentemente le estan realizando alguna reparación. Sin tener otra opción viable, me fui entonces por la autopista. En la autopista el límite de velocidad es 60 millas por hora, pero la mayoría de las personas hacen caso omiso de eso y manejan como les da la gana. Me coloqué en el carril de la extrema derecha, el que supuestamente es para vehículos lentos o pesados y encendí las luces de emergencia. Fue entonces que comenzé a desear tener un helicóptero. La gente, no conforme con simplemente rebasarme y seguir su camino, se tomaban la molestia de tocarme la bocina solo para que yo viera que me estaban mencionando desde la madre hasta la tatarabuela. Los que no me echaban flores simplemente me sacaban el dedito ese bonito, o hacían algun gesto que en cualquier corte puede ser conciderado una amenaza de muerte.
Cuando llegué a Humacao ya estaba medio histérica, pero hacía lo imposible por mantener la calma y no dejar que me robasen la paz. En Humacao visité varias gomeras hasta conseguir una que me dieran un buen precio, la economía está mala y no hay dinero para desperdiciar. Fui al cajero automático a retirar el dinero para comprar la goma, ya feliz de por fin tener la situación casi resuelta. A la salida del cajero solo tenía que cruzar una avenida y ahí mismo estaba la gomera. Crucé la avenida despacio y a la distancia vi que habían dos estudiantes cruzando la calle, por lo que reduje la velocidad para permitirles cruzar, pero el irresponsable que venía detras de mi tenía demasiada prisa y luego de tocarme la bocina y seguramente mencionarme el arbol genealógico completo, me rebasó en un área de "no rebasar" sin mirar que habían personas cruzando. El corazón se me puso del tamaño de una pasa y esperé lo peor... pero gracias a las divinidades los estudiantes se dieron cuenta de lo que pasaba y dieron un paso hacia atras en el momento justo, librandose así de ser atropellados por aquel irresponsable.
Por gente como ésta es que ocurren tantas tragedias a diario en las carreteras, gente desconciderada que no ve más allá de sus propias narices.
11.5.08
y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven,
tiene la reflexión de una anciana
y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer, que si es ignorante,
descubre con mas acierto los secretos de la vida que un sabio,
y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer, que siendo pobre se satisface con los que ama,
y siendo rica daría con gusto sus tesoros
por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo vigorosa,
se estremece con el llanto de un niño,
y siendo débil se reviste a veces con la bravura de un león.
Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar,
porque a su lado todos los dolores se olvidan,
pero después de muerta daríamos todo lo que poseemos
por mirarla de nuevo un solo instante,
por recibir de ella un solo abrazo,
por escuchar un solo acento de sus labios.
De esa mujer no me pidas el nombre,
si no quieres que empape en lágrimas el pañuelo...
esa mujer yo la vi por el camino…
Esa mujer es mi Madre.
Los Puertorriqueños según Gabriel García Márquez
¡Ah, los puertorriqueños... que difícil pregunta!
Los puertorriqueños están entre ustedes pero no son de ustedes. Los puertorriqueños beben en
la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música. Los puertorriqueños toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo.
¡No se les ocurra discutir con ellos jamás!
Los puertorriqueños nacen con sabiduría. No necesitan leer, ¡todo lo saben! No necesitan viajar, ¡todo lo han visto! Los puertorriqueños son algo así como el pueblo escogido, por ellos mismos. Los puertorriqueños se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y, en grupos,
por su gritería y apasionamiento. Cada uno de ellos lleva en sí la chispa de genios y los genios no se llevan bien entre sí, de ahí que reunir a los puertorriqueños es fácil, pero unirlos es casi imposible.
No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura y los puertorriqueños son hiperbólicos y exagerados. Por ejemplo, si te invitan a un restaurante a comer, no te invitaron al mejor restaurante del pueblo, sino al mejor restaurante del mundo.
Cuando discuten, no dicen: No estoy de acuerdo contigo sino ¡Estas completamente equivocado!
Tienen tendencias antropofágicas; así entonces ¡Se la comió! es una expresión de admiración y comerse un cable es señal de una situación critica. Llamarle a alguien come mierda es un insulto lacerante.
El puertorriqueño ama tanto la contradicción que llama monstruos a las mujeres hermosas y bárbaros a los eruditos. Si te aqueja alguna situación de salud te advierten ¡Mano, debiste hablar conmigo para llevarte donde un pana mío médico que es un caballo!
Los puertorriqueños ofrecen soluciones antes de saber el problema. Para ellos nunca hay problema. Saben lo que hay que hacer para erradicar el terrorismo, encausar a América Latina, eliminar el hambre en África, pagar la deuda externa, quién debe ser presidente y cómo Estados Unidos puede llegar a ser una potencia mundial. No entienden por qué los demás no les entienden cuando sus ideas son tan sencillas y no acaban de entender por que la gente no quiere aprender a hablar español como ellos.
¡Ah, los puertorriqueños... No podemos vivir mucho con ellos, pero es imposible vivir sin ellos! Dedicado con cariño a los habitantes del mejor país del Mundo... Puerto Rico.




